Haití: una luz en el infortunio


Puerto Príncipe

El agua potable y los alimentos finalmente comenzaron a llegar el sábado a algunas zonas de esta devastada ciudad, con un trasfondo de inseguridad y desesperación, mientras los haitianos, hambrientos y sedientos, batallaron por echar mano a los insumos la víspera de la quinta noche que debían pasar en medio de los escombros.

Los equipos extranjeros de salvamento entraron finalmente en acción en el terreno, con operaciones que salvaron vidas y rescates milagrosos capturados en vivo por la televisión.

Pero muchas zonas de Puerto Príncipe todavía no han recibido ninguna asistencia y los que no tienen techo pasan las noches en medio de los escombros y el hedor de los cadáveres, mientras ofrecen plegarias colectivas a viva voz.

“Se acabó el tiempo. Es urgente”, afirmó Rudy Noel, un policía haitiano de la fuerza de estabilización de Naciones Unidas mientras dejaba a un hombre lesionado en el Hospital General de la capital.

“Siento más que tristeza. No tengo palabras para describirlo. Ayúdeme a encontrar palabras”, dijo. “La fuerza que recibo para superar todo esto me la da Dios”.

Con el puerto demasiado dañado para funcionar, la ayuda fluyó desde el aeropuerto y por tierra desde la República Dominicana: agua, alimentos y suministros médicos. Los helicópteros del Ejército de Estados Unidos también dejaban caer insumos desde el cielo.

Algunos estadounidenses y otros extranjeros lesionados atestaban los vuelos de evacuación mientras el éxodo de los que encuentran una forma de salir se intensificaba.

La secretaria de Estado Hillary Clinton, de visita en el país por un día y con la promesa de “responder lo más pronto posible”, trajo de regreso a casa a 50 estadounidenses a bordo de un avión de carga C-130 del Servicio Guardacostas.

El presidente René Préval se reunió en privado con Clinton, quien propuso crear una unidad conjunta liderada por Estados Unidos para coordinar la ayuda y habló del llenar el vacío creado por la muerte del diplomático tunecino Hédi Annabi, el principal enviado de la ONU en Haití, cuyos restos fueron sacados el sábado de entre los escombros del edificio donde se encontraba su oficina.

“Conozco la gran resistencia y fuerza del pueblo haitiano”, dijo Clinton. “Ha sido una prueba muy dura para ustedes, pero creo que los haitianos pueden recuperarse y salir adelante”, dijo Clinton.

Todavía no se conoce el saldo de muertes del terremoto del martes, pero el primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive dijo que empleados del gobierno han sacado de las calles de la capital 20,000 cadáveres.

A lo largo de las polvorientas colinas de la capital, helicópteros Blackhawk del portaaviones USS Carl Vinson entregaban raciones alimentarias militares, agua y Gatorade en nueve puntos de descarga.

“No hay muchas opciones [de descarga]”, dijo el capitan Carlos Vicens, de la Guardia Nacional de Puerto Rico, mientras su tripulación dejaba caer artículos de ayuda cerca de los escombros y una ciudad de tiendas de campaña seis millas al norte del aeropuerto en Carrefour, el suburbio de Puerto Príncipe más cerca del epicentro del sismo.

En tierra, los haitianos agitaban los brazos desesperadamente para luego salir corriendo a campo traviesa hasta llegar a las cajas de alimentos listos para comer, mientras el helicóptero tomaba altura en medio de una nube de polvo.

Por JACQUELINE CHARLES, TRENTON DANIEL, JENNIFER LEBOVICH y FRANCES ROBLES

http://www.elnuevoherald.com

Hubo escenas de caos mientras la gente, desesperada, luchaba entre sí por llegar a los alimentos, pero recibieron de buena gana a los militares.

Un cartel de bienvenida encima de los escombros de un edificio esperaba a los 10,000 efectivos estadounidenses que se preparan para una invasión humanitaria:

Bienvenidos los marines.

Necesitamos ayuda.

Hay cadáveres adentro.

El puerto quedó tan dañado que no puede manejar ninguna carga. Por lo que el sábado la fuerza de estabilización de la ONU estableció un corredor humanitario entre Haití y el aeropuerto en República Dominicana para enviar la ayuda por carretera, en un viaje de 50 millas.

En una de las primeras operaciones de asistencia en gran escala, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU calculó que había distribuido 40,000 raciones el sábado, como galletitas de alto índice alimentario, contenedores con agua y tabletas para purificar agua.

Un equipo israelí de 200 personas, con perros, estableció un hospital móvil y comenzó a operar una unidad de búsqueda y rescate.

Treinta helicópteros estadounidenses dejaron caer bultos de asistencia en Puerto Príncipe el sábado, según el Comando Sur, con sede en Miami. En total entregaron 84,000 raciones humanitarias.

La electricidad y las comunicaciones todavía no se habían restablecido a las zonas dañadas de la capital, lo que complica todavía más las operaciones de distribución.

Funcionarios de la ONU dijeron el sábado que la próxima operación de entrega de alimentos será el lunes, mientras la entidad trata de identificar lugares lo suficientemente seguros para que los empleados del organismo mundial puedan comenzar a distribuir alimentos. Esos empleados trataron de distribuir comida brevemente en el Palacio Nacional pero la multitud se descontroló.

“Idealmente, [lo haremos] dentro de unas 48 horas”, declaró a los reporteros Kim Bolduc, representante adjunto especial de la misión de la ONU.

En Miami comenzaron los planes para reubicar a cientos de detenidos en prisiones federales, preparando espacio por si es necesario. El gobierno de Estados Unidos emitió una prórroga de 18 meses para el permiso de trabajo de los haitianos que ya están en el país, pero señaló que los que lleguen a partir de ahora no tendrán ese derecho.

Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior, dijo el viernes que no había pruebas de que los haitianos se estuvieran lanzando al mar para huir del país, pero prometió repatriarlos si lo hacían.

Mientras tanto, en Washington, el presidente Obama se reunió con los ex presidentes George W. Bush y Bill Clinton, a quienes encargó una operación de recaudación de fondos para la ayuda a Haití.

Los reporteros Lesley Clark y Trenton Daniel, de The Miami Herald, contribuyeron a esta información desde Haití. El columnista Daniel Shoer, de El Nuevo Herald, reportó desde la República Dominicana. Los reporteros Kathleen McGrory, Carol Rosenberg, Nancy San Martín y Jim Wyss reportaron desde Miami.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: